viernes, 20 de mayo de 2011

Gran reflexión

Hay quien piensa lo pequeño que eres. 

Y hay quien piensa lo grande que puedes ser.





¿Por qué jugamos?

    Jugamos porque nos gusta ponernos el situaciones atípicas en las que salimos de nuestra realidad y nuestra rutina.
    Jugamos porque, de esta manera, interactuamos con nosotros mismos, con los demás y con el entorno.
    Jugamos porque necesitamos descubrir, aprender, conocer, y sobre todo comprendernos.
    Jugamos porque necesitamos experimentar sensaciones que nos provoquen placer.


    ¿Quién no se ha disfrazado alguna vez?
    ¿Quién no ha comido verduras de plástico en un mercado improvisado?
    ¿Quién no ha sido mamá o papá de ficción?

El juego facilita la comprensión de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser.

lunes, 16 de mayo de 2011

Internet y la Escuela


Las Nuevas Tecnologías en Andalucía

Prácticas

Los juguetes del presente y del futuro.

         En el siguiente vídeo se hace referencia a la nueva era de los juguetes, los juguetes tecnológicos. Se trata de una parte del programa "Para todos la dos" en el que podemos observar a diferentes especialistas y padres hablando sobre el tema, verdaderamente interesante.


          Las nuevas tecnologías se han ido apoderando también de esta parta de nuestra vida, del ocio. Lo que antes eran pelotas, peonzas, muñecas, coches, etc; ahora son robots, ordenadores, consolas, etc.

        Esto, por supuesto trae sus ventajas, por medio de estos juguetes los niños adquieren sus primeros conocimientos (sonidos, colores, formas geométricas, psicomotricidad, etc) y a la vez, se sumergen, sin darse cuenta, en el mundo de las nuevas tecnologías el cual les será de gran importancia en su futuro.

        Está muy generalizada la opinión de que las nuevas tecnologías hacen que el niño juegue de forma pasiva. Sin embargo, estos juegos implican la imaginación, la creatividad, el estudio, y el aprendizaje de los alumnos.

        Es fundamental la supervisión de los padres en cuanto a este juguete ya que se trata de un arma de doble filo. No podemos hacer que el niño dependa de estos juegos puesto que puede llegar a aislarle de lo que es el juego tradicional.

domingo, 15 de mayo de 2011

Cómo corregir sin herir.

          A continuación me gustaría hacer una reflexión sobre la siguiente publicación de Natalia Gómez del Pozuelo en su blog.

http://nataliagomezdelpozuelo.wordpress.com/2011/05/16/como-corregir-sin-herir/


Feedback           El artículo ha sido denominado "Cómo corregir sin herir" aspecto bastante importante en la vida del maestro, ya que nuestro deber como maestro conlleva el hecho corregir conductas y malos hábitos de los alumnos. Esto incluso puede ser útil a la hora de realizar trabajos grupales en la universidad (o en un futuro trabajo) en los que la cooperación es bastante importante, pero también es importante saber comentar los fallos y los errores para corregirlos e intentar no llevarlos a cabo de nuevo.

          En dicho artículo se hace referencia a una serie de consejos que, su autora, cree convenientes a la hora de corregir o dar feedback a compañeros, alumnos, familiares, etc. Estos consejos pueden ser observados en su libro "Bueno padre, mejor jefe". Algunos de estos consejos, los principales, son:
 Decirlo con seriedad, que no se pueda confundir con una broma, pero nunca enfadado/a.
 Explicar bien las normas y objetivos de la actividad, no querer hacerlo a nuestra manera, porque sí y de un día para otro.
 La conversación debe ser constructiva. Debemos exponer los argumentos y mostrarnos afectuoso/a (que no divertido/a).
 Asegurarnos de no manifestar puntos de vista diferentes entre las distintas autoridades (en casa entre el padre y la madre).
 Hacerlo con calma para que se cree un ambiente de confianza y la otra persona esté más receptiva.
 Si en algún momento se produce una discusión, lo mejor es hacer una pausa para tranquilizar los ánimos y continúa al cabo de un rato. Cuando perdemos las formas, perdemos la razón.
 No dejarnos llevar por nuestro estado de ánimo, ya que problablemente no seamos objetivos.
 Debemos preguntar al otro su opinión sobre lo que le estás comentando, que haya espacio para los dos; no convirtamos la charla en un monólogo.
 Explica con claridad el tema en sí: lo que esperas que haga el otro y los motivos. Por ejemplo: “conviene que hagas esto porque…”.
 Debemos dar tu opinión sin cuestionar a la persona ni su capacidad para obtener los resultados esperados.
 Tengamos cierta tolerancia, incluso si somos muy perfeccionistas, y hablar solo de cosas realmente importantes.
 Adecuemos la conversación a la gravedad de la situación.
 Respetemos la concentración de los demás, si les interrumpes para pedirles algo, es probable que no te escuchen bien y, por tanto, no lo hagan como esperas.